Hace ya tres semanas fui a ver la peli de 300 con la idea de recomendarla si me gustaba. Al final no lo hice porque la peli no va más allá de un entretenimiento épico envuelto en una apabullante (y logradísima) parafernalia audiovisual. También desistí de recomendar el cómic de Frank Miller en el que se basa porque a pesar de sus innegables cualidades artísticas no comulgo con su filosofía de fondo : la loa al guerrero.

O sea, que me quedé con las ganas, pero he aquí que me encuentro esta peliculita flash (¡pinchad, que es esto lo que hay que ver!) en el que se resume la verdad de la batalla de las termópilas y que me permite quitarme la espinita de la recomendación helénica.

Que ustedes lo disfruten.