El Truco Final (El Prestigio)

Curiosa coincidencia el que convivan en la actual cartelera nada menos que tres películas dedicadas o ambientadas en el mundo de la magia, la prestidigitación, el ilusionismo. Ya recomendé hace bien poco una de ellas: "Scoop" de Woody Allen. Hoy le toca el turno a "El Truco Final (El Prestigio)", veamos si mañana ocurrirá otro tanto con "El Ilusionista".
El reparto
Empecemos hablando del espectacular reparto: para interpretar a los dos magos rivales tenemos a Hugh Jackman (que, ya es casualidad, comparte protagonismo con Scarlett Johansson en la anteriormente citada "Scoop") y Christian Bale (Batman Begins). Dos actores de raza y en alza. De lo mejorcito de los últimos tiempos.
Por su parte Michael Caine da vida al fiel "ingeniero" del Gran Dantón. Seguramente el único personaje íntegro y decente de toda la película.
Luego tenemos a un irreconocible David Bowie en el inquietante papel de... no, no voy a decirlo, pues sería una mala persona (eufemismo con el que suelo referirme a los cabrones). Además no creo que tardéis mucho en descubrirlo vosotros mismos.
Y por último, aportando su encanto femenino está Scarlett Johansson. Aunque su papel es claramente secundario, la publicidad la hará omnipresente.
El Director
Después de ser atraído por la lluvia de estrellas, uno descubre con agrado que el director es Christopher Nolan. Aunque no he visto todas sus películas (Batman Begins, Memento), su prestigio como director personal al que no le desbordan las superproducciones se ve rotundamente confirmado.
Los personajes
La historia cuenta la rivalidad mucho más que profesional entre dos magos (de los de verdad, no como Harry Potter): el uno es un auténtico genio, el otro un maestro del espectáculo. Uno es frío, perfecto, casi inhumano, el otro resulta profundamente humano en sus errores y en su ambición. Tengo que reconocer que tomé partido por el segundo nada más empezar la película. Aunque supongo que eso es lo que se pretende, es una de esas películas en las que no hay buenos ni malos, y estoy seguro que cada espectador se decantará por uno o por otro. Resulta perfecto para las cañas post-cine.
La película
Podríamos calificarla de gran monumento al engaño: sus protagonistas son magos que embaucan a su público, haciéndoles ver lo imposible. Su rivalidad les lleva a espiarse, robarse y traicionarse. Su relación con las mujeres es pura trampa y por si esto no fuera poco, los disfraces y los dobles son recurrentes a lo largo de toda la película. Con estos antecedentes resulta increíble que el único al que no se engañe sea al espectador, habida cuenta de que el final es perfectamente coherente con el desarrollo de la película.
Y aquí es donde reside una de las grandes curiosidades de la película, y es que tiene un doble desenlace, pues todo el quid de la historia consiste en desvelar cual es el truco, el método usado por los magos para resolver un mismo número de magia (el prestigio al que hace referencia el título de la película) pero cada uno de ellos utiliza un método distinto: el uno aterrador, sobrenatural (a pesar de su apariencia científica) y de profundas implicaciones metafísicas. El otro, simple, natural, casi obvio.
Y si esto es de por sí ingenioso, lo es aún más que uno de los desenlaces se produzca en forma de sorpresa para el espectador, mientras que el otro se va desvelando gradualmente para quedar claro bastante antes del final.
Personalmente, el único punto flojo que le veo a la película es este recurso -demasiado fácil- a la sorpresa final (ya en su día Hitchcock le desveló a Truffaut que era más interesante que el espectador supiera la verdad desde el principio, aunque ésta permanezca oculta para los personajes del film), pero en mi caso se vió recompensado por el segundo desenlace.
Ahora que se acerca el fin de semana, espero que esta recomendación no caiga en saco roto y alguno de vosotros se acerque al cine.
Que ustedes la disfruten.

Pope dijo
Lo intentaré, es la única que me queda de las tres películas sobre magos.. desde luego el plantel anima.
20 Enero 2007 | 09:31 AM