Elogio de la Pereza
Hola a todos de nuevo. No lo dije en el anterior artículo (que por cierto, ha recibido una tibia acogida, ingratos de mierda ¿dónde están vuestros comentarios?) pero voy a intentar mantener un buen ritmo en esta nueva temporada, digamos de una recomendación por semana o así, motivo por el cual llega a vuestros monitores lo siguiente:
Elogio de la Pereza

Compré este libro, por un impulso, hace ya bastante tiempo, en un momento en que estaba realmente saturado de trabajo. Tan sólo ver el título me reconfortó y quise hacerlo mío. Gran acierto.
En aquel momento sólo tuve tiempo de leer el prefacio, y me encontré con que el autor era un vago (obvio) que escuchaba discos de los Ramones y música clásica "¡Pero si soy yo!" Me dije a mi mismo. Meses después por fin dispuse del tiempo y el ánimo para leerlo, y he aquí mi conclusión:
Al principio pensé que sería el típico libro moderno graciosillo que intenta epatar eligiendo un tema en apariencia políticamente incorrecto. Sin embargo quedé gratamente sorprendido al encontrar un libro mucho más profundo de lo que esperaba. Si bien su estilo literario no es muy refinado, en este caso lo que importa es el contenido: en realidad el autor utiliza el tema de la pereza para darle un buen repaso a nuestra sociedad moderna consumista e idiotizadora, a la que se enfrentan los únicos que siguen siendo personas independientes y librepensadoras: los vagos.
El libro está estructurado en capítulos en los que analiza con mucho humor y fina ironía distintos aspectos del arte de vaguear como pueden ser escaquearse del trabajo, la hora de la siesta, la vida en el bar, la contemplación del cielo y las estrellas, el jodío fumeque o los disturbios callejeros... (¿cuándo habéis visto a una persona responsable y ocupada montar jaléo en la calle? Eso es cosa de "vagos y maleantes", como muy bien entendía nuestro Generalísimo). Eso sí, como he dicho, no se queda en la simple anécdota vagueril, sino que siempre hace incapié en las implicaciones sociales y políticas del vagueo.
En fin, que tras la lectura de este libro uno se siente plenamente satisfecho y lleno de orgullo al saber que llevas toda la vida en el bando de los buenos, los libres... los vagos. Gracias, Tom, por escribir este libro.
Y si a alguien le ha parecido corto este escrito... ¿qué os esperáis de un vago?
Enlaces relacionados
Resulta que el bueno de Tom Hodgkinson, el autor, tiene una página web "The Idler" (literalmente, "El Vago") dedicada integramente al tema del vagueo. Aquí tenéis la dirección, pero advierto que está sólo en inglés:

Sergio dijo
que por cierto, ha recibido una tibia acogida, ingratos de mierda ¿dónde están vuestros comentarios?)
Tio, cuando veo internet en el curro no pongo música, y cuando la veo en tu casa estoy demasiado ocupado con el porno, así que todavía no he escuchado a los dichosos SMASH..
Pero que quede claro que soy el primero en leer tu mierdadeblog..
Por cierto, Tu padre tiene por casa otro libro llamado "elogio de la ociosidad", este del Bertrand Russell, que tiene más prestigio que tu Tom, por si quieres compararlos y, quien sabe, elaborar más recomendaciones...
S
13 Octubre 2006 | 12:53 AM