En estas fechas entrañables todos vamos preparando nuestros buenos propósitos para el año que viene y vosotros sabéis en vuestro fuero interno que el primero de la lista debería ser el de leer/ver/escuchar alguna de mis recomendaciones, así que os lo voy a poner fácil; Voy a recomendar una lectura apetitosa, pero se trata de un plato fuerte.
Por el título supongo que ya imagináis de qué va la cosa; se trata de una novela erótica... qué digo erótica ¡es un pornazo! Eso sí, literatura de la mejor, no en vano su autor es Apollinaire, quien publicó la obra allá por 1906 firmando con sus iniciales y dirigida tan sólo a un círculo muy restringido de amistades. La novela tuvo tanto éxito que muy pronto se hablaba de ella en todo París, aunque la obra no salió a la luz "oficialmente" hasta los años 30, cuando el autor llevaba más de una década dando "verde a los pinos" como diría Serrat.
Bueno, ahora que ya me he lucido reproduciendo aquí el texto de la contraportada, paso a la obra en sí: El libro cuenta las andanzas sexuales del Príncipe Rumano Mony Vibescu, Hospodar Hereditario (el que quiera saber qué es eso de "Hospodar" tendrá que leer el libro) y empieza justo en el momento en que Bucarest se le queda pequeña y decide trasladarse a París porque "...necesitaba una Parisina" (bueno, en realidad estaba harto de que le dieran por culo... pero el que quiera saber más, tendrá que leer el libro).
Como podréis imaginar, a lo largo del libro el bueno de Mony conoce a varios personajes que acaban convirtiéndose en compañeros de fechorías (porque, os lo aseguro, son auténticas fechorías) como el ladrón Cornaboeux, de "polla enorme, aunque corta" o las inseparables Culculina de Encoño y su amiga Alexina Comelotodo (Lo siento, no sé francés ni he leído el original, pero confío en el talento y la honestidad del traductor de la edición española de Valdemar)
Pero antes de que a nadie se le ocurra empezar la lectura de tan singular obra, debo advertir que puede resultar sumamente desagradable, sobre todo cuando temas delicados como la pederastia hacen su aparición.
Los primeros capítulos son brutos, pero sanos: los amantes se limitan a follar y flagelarse. Pero en el momento en que Mony y Cornabeaux se montan en el Orient Express (sí: en este libro se folla en el Oriente Express) la cosa empieza a ir a mayores y desde ese momento hasta el final la cosa no para de crecer cual miembro viril.
Escenas imposibles, historias truculentas y personajes desquiciados desfilan ante los ojos del atónito lector que más de una vez no da crédito a lo que está leyendo. Pero, y esto es lo que lo hace realmente especial, a pesar de toda la barbarie que describe, hay en el libro algo sumamente conmovedor y humano. De alguna manera Apollinaire a llegado hasta el fondo de lo más negro de nuestra alma y nos lo arroja a la cara diciéndo: "Es horrible, pero es humano ¡Así sómos!". El libro es una gran y brutal caricatura, pero es violentamente realista.
El que quiera, que abra la primera página. Yo ya os he advertido.
Feliz 2006
PD: Guillaume Apollinaire murió en 1918 víctima de la epidemia de "gripe española" que asoló el mundo matando entre 25 y 40 millones de personas. Se trataba de un virus mutante de la gripe con curiosas similitudes con la actual y tan cacareada "gripe aviar". Justo castigo por escribir guarradas como "Las Oncemil Vergas".
Enlaces:
Sobre el autor: Guillaume Apollinaire
Editorial Valdemar
Gracias a David M por conseguirme el libro en formato pdf. Dejo aquí un enlace para que lo descarguéis. ¡Qué aproveche!