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La Coctelera

Categoría: Cine

Firma contra el canón

El Pope me ha hecho llegar un correíto solicitando firmas para apoyar un manifiesto contra la Ley de Propiedad Intelectual que se debate en la actualidad en el Congreso y que supondrá cuantiosos incrementos en el precio del material informático, consumibles y conexiones a internet que todos nosotros utilizamos.

No quiero enrollarme, pues lo suyo es leer el manifiesto y luego firmarlo. De momento van un millón y pico de firmas. Si no nos hacen caso no harán más que ponerse en evidencia (la SGAE y el Gobierno que tan ricamente les apoya)

Aquí tenéis el enlace para firmar

La Batalla de las Termópilas (o ¿Has visto 300?)

Hace ya tres semanas fui a ver la peli de 300 con la idea de recomendarla si me gustaba. Al final no lo hice porque la peli no va más allá de un entretenimiento épico envuelto en una apabullante (y logradísima) parafernalia audiovisual. También desistí de recomendar el cómic de Frank Miller en el que se basa porque a pesar de sus innegables cualidades artísticas no comulgo con su filosofía de fondo : la loa al guerrero.

O sea, que me quedé con las ganas, pero he aquí que me encuentro esta peliculita flash (¡pinchad, que es esto lo que hay que ver!) en el que se resume la verdad de la batalla de las termópilas y que me permite quitarme la espinita de la recomendación helénica.

Que ustedes lo disfruten.

Pequeña Miss Sunshine

Hola a todos de nuevo.

Voy a alegraros la triste vuelta (a los que han vuelto, claro) recomendando una maravillosa película que ví ayer por la noche. Se trata de Pequeña Miss Sunshine, o Little Miss Sunshine para los que, como yo, la quieran ver en V.O.S.

Resulta que en su día no quise ir a verla al cine porque me imaginé que se trataba de la típica peli que te vendían con la etiqueta de "sleeper" independiente del año y pasé... craso error, amiguito, porque se trata de un peliculón... Bueno, vale, es la típica peli de "soy raro ¿y qué?" también conocidas como "Los frikis también tenemos nuestro corazoncito" o "A la mierda la gente ¡yo molo!" O sea, es de esas pelis que te levantan el ánimo porque si la fauna que compone la familia protagonista es capaz de molar y ser guays ¡cómo no vas a ser guay tú mismo!

Repasemos: el padre es un fracasado que intenta vender un método para triunfar, la hija es una gafotas gordita que quiere ser "miss", el hijo se dedica a hacer pesas y lleva una camiseta con el careto de Nietzsche, además de no hablar (se comunica escribiendo en una libreta), el tío es marica con tendencias suicidas, cornudo y apaleado (y lo peor de todo: intelectual), el abuelo esnifa heroína y la madre... bueno, se dedica a sufrir y preocuparse por todos como buena madre (vaya, esta es normal).

Y bueno, aún así nos caen todos bien, son graciosos, molan y, a su manera logran triunfar, aglutinados por la inocencia de la hermana pequeña que les impulsa a viajar todos juntos desde Albuquerque (Nuevo México) a California en una vieja furgoneta volkswagen con la caja de cambios rota.

En el aspecto técnico diré que esta película tiene las composiciones de plano más bonitas y perfectas que he visto desde Fritz Lang . Que el uso de la música está claramente inspirado en los anuncios televisivos (¿te gusta conducir?) y, lo mejor de todo, el actor que hace de tío marica también es el mismo que pone voz a la ardilla "Hammy" en Vecinos Invasores.

Y ya no digo más, a verla y a disfrutar.

Más fotos sobre Little Miss Sunshine

¿La recomiendo... no la recomiendo?... La Bicha (a.k.a. "The Host")

Ayer me eché unas risas de las buenas, buenas viendo esta película coreana incorrectamente traducida como "The Host" (la traducción correcta, que no la auténtica, sería "La Bicha" )

Cómo todos sabréis a estas alturas se trata de la peli de monstruo(s) de la temporada, que en realidad no aportaría nada nuevo al género de no ser por ese regusto oriental, que en este caso lo es todo, porque ¿A quién sino se le ocurriría poner de protas a un retrasado mental (que sí, que sí, que le faltaron las proteínas cuando más lo necesitaba...) y a su familia de perdedores crónicos? ¿A quién se le ocurriría hacer sonar música de pachanga durante las trepidantes persecuciones? ¿A quién sino a un coreano se le va a ocurrir toda la serie de delirantes situaciones que salpican la cinta y que tendré la delicadeza de no describir aquí?

Porque la verdad, cada vez que veo pelis japonesas (perdón, orientales) me quedo así como perplejo: ¿Es qué tienen un sentido del humor muy raro, o es que son así? Desde luego te sueltan con desparpajo chistes y situaciones de lo más estrambótico con una naturalidad tal que te hace replantearte si todos los seres humanos somos iguales... duda que queda resuelta cuando los ves sacando fotos de la bicha con sus móviles segundos antes de que se los zampen: somos todos igual de tontos, je, je, je...

La peli se merece un visionado por graciosa, por original y porque te guste o no, no te dejará indiferente. Así que al final, sí: os la recomiendo, aunque también os recomiendo que compréis vuestra entrada en alguna modalidad de tarifa reducida (día del espectador, carnet "estudiante", jubilatas, etc) porque para pagar 6 eurazos del vellón como que tampoco es...

Ale, a disfrutarla.

Moteros Tranquilos, Toros Salvajes - El cine de los 70

¿Os gusta el cine? ¿Os molan Vietnan, los hipies, las drogas y el sexo? ¿Flipabais cada vez que Pumares radiaba su especial "Cómo se rodó Apocalipsis Now" (pero "Drácula" os pareció una comedia)?

Si las respuestas a todo lo anterior es afirmativa, éste es vuestro libro (y casi me atrevo a decir que si son negativas, también).

Peter Biskind (el autor, por si hay que explicarlo) ha escrito un tochazo monumental sobre la última gran época del cine: los setenta (que en realidad, fueron para el cine, lo que los sesenta para la música), pero no os asustéis: es tocho por las incontables anécdotas y peripecias que contiene. En realidad se lee a toda pastilla, pues es divertido y apasionante, como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta la galería de personajes que desfilan por sus páginas: el psicopático Dennis Hopper , el megalómano Coppola , el enfermizo Lucas (el ewok, je, je, je...), el prepotente Bogdanovich , el (directamente) chulo Friedkin , el drogata Ashby , o el talentoso Scorsese (que por fin se ha llevado el Oscar que se merecía, aunque no precisamente con su mejor película). Todo eso sin olvidarnos del ambicioso Beatty , el "duro" Millius , o los sadomasoquistas hermanos Schrader .

El cine de aquella época (y lugar: EEUU) estuvo caracterizado por el encumbramiento del director como responsable último de la película, debido a la influencia de la "Nouvelle Vage" y el cine "de Auteur" (o sea, los franchutes). Esencialmente el libro narra el encumbramiento de los directores (pisoteando de paso las cabezas de los guionistas, como siempre) y su denodada lucha contra los estudios y los productores por sacar adelante "sus" películas. En realidad se trataba de la lucha entre el sistema establecido (Nixon, John Wayne...) y la emergente "contracultura" (El amor libre, las drogas...) La historia acaba muy tristemente con el advenimiento de los yermos años 80 -la peor época que se recuerde en la historia del cine- autoinmolación mediante de los grandes directores de los setenta, consumidos por su desmedido ego y afán de grandeza.

Y con esta bella frase y la ehxortación a su lectura, os dejo por hoy. Besos y abrazos.

Encuesta de la semana - Tus pelis favoritas

Bueno, una vez más llegó el momento de analizar a conciencia los resultados de la encuesta semanal. Veamos...

Tres personas (por decir algo) han votado por los clásicos de Hollywood: esto es lo típico que uno dice cuando quiere quedar bien pero no tiene ni idea de cine: "las pelis de ahora son una porquería ¡dónde estén los clásicos!" ¿¡Pero qué clásicos habéis visto vosotros!? ¿¡Los de "Cine de Barrio"!?

Bueno, pasemos a la siguiente opción... cuatro (cuatro, ni más ni menos) dicen que prefieren las pelis de acción, pero ¿qué tipo de acción? ¿Acción mutante? ¿Ecologistas en acción? ¿Acción de gracias? Habría que concretar, digo yo...

También aparece un solitario que se descuelga con las subtituladas... bueno, con este gafapasta no voy a meterme, porque por lo menos lo ha reconocido. ¡Ole tus huevos chaval! ¡O tus ovarios, chavala!

Y por último, seis pervertidos que se pirran por el porno. Vamos a ver... ¿de verdad son vuestras películas favoritas o es que queréis ponerme en un compromiso? Os advierto que soy muy capaz. Puedo recomendar y analizar concienzudamente cualquier cosa que se me ponga por delante, aunque tenga que usar una sóla mano... Bien, vale, vosotros lo habéis querido: recomendaré una peli porno... ("alea jacta es")

Encuesta de la semana - Mis pelis favoritas

Llegó el momento de sinceraros , chicos y chicas. Tenéis que elegir vuestro género cinematográfico preferido. El premio consistirá en mi próxima recomendación cinematógráfica, que versará sobre una peli "de las que más os gustan".

Besos y abrazos para todos.

Babel

¿Se puede hacer poesía con un helicóptero pintado de verde? Eso es lo primero que se me pasó por la cabeza cuando se encendieron las luces y me quedé sentado en la butaca. Creo que Iñarritu lo consigue en esta película de vidas cruzadas (todo un subgénero a estas alturas) y finales trágicos.

Tampoco pude evitar reflexionar que a estas alturas no hay dios que pueda hacer nada nuevo y original. La increíble capacidad de comunicación que ha conseguido el género humano y la ingente cantidad de material producido en todos los géneros creativos (no voy a decir artísticos, palabra que cada vez me da más repelús) que amenaza con aplastarnos han hecho de esta época la era del collage, el pastiche, el sampling y los homenajes honestos y deshonestos. A estas alturas sólo pido que lo que sea esté bien hecho. La originalidad por sí misma me parece un lastre.

Esta película la hemos visto más veces, pero cuando está tan bien rodada, escrita, interpretada. Cuando las vivencias (no voy a decir historias) de los personajes nos sobrecogen. Cuando la película resulta tan impredecible y extraña como la propia vida, cuando el director consigue manejar el tiempo cinematográfico con tal maestría... la flecha da en el blanco, y salimos del cine pensando: merece la pena que se sigan haciendo películas.

Un gran aplauso para todos los que han hecho ésta, y mucha atención al plano final: otro poema visual.